Entonces riiing
Parecía ser la mañana de un día tranquilo. El viernes, pese a las invitaciones de la Chikis y unos amigos a salir de antro, preferí meterme en la cama temprano. Había trabajado un par de veces, una de ellas con un señor de casi dos metros y más de 140 kilos de peso. Algo así […]