La primera vez de Kelly

Lo que no me esperaba al invitar a que la banda escribiera en mi blog, era recibir tantos correos de colegas. El caso es que va la segunda colaboración que publíco, de las cosas que me han mandado. Aquí está parte de la historia que me manda Kelly, de 21 años (con algunos retoques a la Lulú Petite). Espero que les guste:

Me encanta coger, pero pocas cosas me calientan más que hacerlo con completos desconocidos. Desde chica me toco imaginando que soy “una de esas”, y que un guarrazo llega y me hace porquería y media en el catre de un motel. Por eso cuando entre crisis y crisis comencé a tener pedos con la lana, la inspiración me vino de entre las piernas. ¡Hacerme puta! (Bueno, empezar a cobrar, puta ya era).

Así que, sin un peso en la bolsa y con ganas de cumplir mi fantasía, abrí un blog anunciándome como principiante en el mundo del sexoservicio. Poco a poco, llegaron visitantes, luego algunos comentarios y correos para pedir información más detallada. ¿Cuánto cobras? (Ni puta idea) ¿Qué incluye el servicio? (…coger ¿No?) No sabía que contestar, había mil cosas que no había pensado y que debía resolver sobre la marcha.

Empecé por atender contactos en mi Messenger, pero no faltaban los que sólo querían chatear mientras se la jalaban. Estaba a punto de perder la paciencia, cuando comencé platicas agradables con un señor que por alguna extraña razón me daba confianza.

Cuando le conté que nunca había cogido por dinero, me pidió lo pensara bien. Pero ya estaba decidida, así que quedamos de vernos.

Me fui mentalizada a encontrar un tipo gordo, cabrón y más feo que una mentada de madre en medio de una misa. Me daba miedo, pero esa incertidumbre al mismo tiempo me calentaba. Al llegar al punto acordado vi que el gordo, cabrón y feo no estaba tan mal como lo imaginaba, el único pero es que me doblaba la edad, pero como ya me iba a doblar hasta por la cintura, la edad era algo que venía valiendo gorro.

Esa primer experiencia fue muy buena. Algo así como un manual de cómo ser escort. Fácil una hora se pasó hablándome de los pros y contras de andar puteando, el tipo de clientes que podía encontrar, que debía cargar con condones por seguridad, que si la ducha después dé, que si el oral terminado, que si por el anal cobran más, etc, etc. Una guía muy completa y consejos prácticos. El tipo se las sabía de todas, todas (o al menos eso creí).

Después de platicar me dio un besote y ¡Ora sí! A darle gusto al cuerpo. Estaba excitada de saber que por fin iba a coger por lana. Por fin iba a ser la puta que tanto había imaginado. Nos fuimos a los besos y a ponernos en pelotas.

Tenía un pene “práctico”, les digo así a los que lo tienen manejable. Un pitito siempre cae de maravilla a la hora de metértelo a la boca. Sin complicaciones me cupo todito. Además cuando se sabe utilizar, no hacen tanta falta los centímetros. Cogimos muy rico y además me pagó ¿Qué más se puede pedir cuando se inicia en un trabajo?

10 comentarios en “La primera vez de Kelly”

  1. Yo soy Kelly o Indra, cómo gusten llamarme.
    Gracias Lulú, me sentí importante con el espacio q le diste a mi relato 😀
    Y q bién q les gustara!
    X cierto, me encantaron los arreglos hechos 😀

    sexgrape.blogspot.com

  2. kelly hace falta + informacion tuya,cual esla direccion d tu blog,tu cel o correo,si estas en chilangolandia o donde,cuanto $$ x tus servicios…

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