A medio desvestir me tumbaste en la cama, acariciando mi sexo mientras me besabas los senos. Nos quitamos la ropa con salvajismo, aventándola al piso y a los muebles. Me tenías completamente desnuda contra el colchón, con tus manos entre mis piernas y tu boca en mis labios, comenzaste a recoger con tus dedos la humedad de mi lubricación y la jalaste hasta mis labios vaginales, que se abrían a tu paso, como si llevaran esperándote desde siempre. Entonces metiste y un dedo y me pediste que te pasara los condones. Abrí un paquetito de aluminio, saqué uno con desesperación y te lo entregué. Me diste vuelta poniéndome de cara contra el colchón y sentí cómo tu enorme miembro me penetraba con fuerza, con una mano apretándome un seno y la otra jalándome del hombro. El orgasmo fue casi instantáneo.
Cuerpo de mujer
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
Te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
…Y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.
Pablo Neruda


Siempre es un placer leer y disfrutar de todo lo que compartes con nosotros, me encantas Lulú
Hermosa, las letras de Neruda fueron escritas para ti.
Esta buenísimo, me encanta leerte. Nos vemos en gdl. Felicidades!!